La canibalización del socio. Por Juan Sena

Retomamos el análisis sobre una de las medidas más polémicas del último tiempo: el sistema de abono a localidades Tu Lugar en el Monumental. En esta ocasión, analizamos la paridad entre socios simples no abonados y adherentes a Somos River para adquirir entradas y sus consecuencias.

Según estipulan los documentos que regulan las figuras de socio del Club Atlético River Plate y de miembro de la comunidad Somos River, existen diferencias entre ambos.  El socio puede ingresar al predio del Club, realizar actividades diversas dentro de él, posee derechos políticos y puede ser espectador regular de los encuentros disputados de local por Torneos AFA a través del abono en el sistema Tu Lugar en el Monumental (TLM). Sin embargo, aquel que no está abonado, debe adquirir localidades individuales en las mismas condiciones que un adherente a Somos River. El socio simple, conocido como “de cancha”, ve erradicado su principal derecho y lo comparte con el socio no formal de categoría ambigua que posee membresía de Somos River.

Comparativa de derechos entre socios y Somos River

Comparativa de derechos entre socios y Somos River. Click para agrandar.

Más allá de estos derechos que el socio ve cercenados, Somos River presenta aspectos favorables, ya sea como herramienta de marketing o financiera. Es muy positiva la expansión de la identidad riverplatense a los hinchas no socios, además de brindar al Club un mecanismo extra de recaudación fija. Es en su implementación donde aparecen los puntos cuestionables.

En primer lugar, existe una diferencia entre la cuota social y la membresía, que representa menos de la cuarta parte de lo que abona un socio simple. Por $90 frente a $380 que paga un socio de cancha sin TLM, en general, ambos acceden con la misma prioridad y costo a entradas para presenciar partidos disputados en el Monumental. Se hace una salvedad en tanto esa paridad se quebró en dos oportunidades. Primero, en el Superclásico del Torneo de Transición 2016 donde el remanente se vendió exclusivamente a socios y, en segundo lugar, en el encuentro frente a San Martín de San Juan, cuando se comercializaron localidades del sector Sívori Alta de la misma forma. Sí, River Plate, tras veinte años de gratuidad, vendió populares a sus socios.

Establecida esta paridad de hecho, quien desee sólo concurrir a algunos partidos, debe contemplar que adquirir entradas como no socio y sin Somos River suele ser dificultoso. Por esta razón, la opción más ecónomica resulta una alternativa atractiva. Ahora bien, para presenciar todos los partidos del torneo con seguridad, la opción es adquirir TLM. No obstante, recién para el presente torneo se abrió un cupo -desconocido- para quienes quedaron afuera del sistema cuando fue implementado hace dos años.

Si River es de los socios (ratificado por aclamación en la última Asamblea), ¿no debería fomentar nuevas afiliaciones en lugar de la comunidad Somos River? Desde el 3 de septiembre de 2016, se lanzó una promoción donde todo aquel que se sume a esta comunidad obtendrá un 25% de descuento durante seis meses. Mientras tanto, si bien el registro de socios actualmente está abierto, sólo se pueden incorporar socios plenos y desde el mismo Club se desalienta la incorporación, remarcando que no se podrá asistir a partidos, que no es un buen momento para asociarse o bien que ser socio sólo es útil para quienes utilizan las instalaciones.

Como mencionamos en un artículo anterior sobre las distorsiones que genera TLM, estamos ante la mayor injusticia de la configuración actual del sistema y que actúa en detrimento del propio Club. Desalentar el crecimiento de la masa social no abonada abriendo la oportunidad a bajar costos a través de Somos River manteniendo los beneficios (con excepción de los fundamentales derechos políticos), se transforma en un error teniendo en cuenta que en el presupuesto y en el balance 2015 las cuotas sociales representan un ingreso considerable. Desde un punto de vista económico, el ingreso que conforman las cuotas, abonos y entradas es proporcionalmente alto, lo que permite entrever que la paridad entre socio sin TLM y Somos River responde a un intento de subir la venta de entradas individuales.

Combinadas estas variables, se reduce la masa societaria. De los datos del balance 2015, se extrae que la cantidad de socios respecto al ejercicio anterior disminuyó en 4122 personas. Si tomamos en cuenta el ingreso por cuota social proyectado para 2016, las bajas de socios llegan a ocho mil. Mientras tanto, las altas de Somos River llegan superan las cinco mil.

Otra consecuencia podría darse en materia de ingresos indirectos. En el esquema planteado inicialmente de reparto de ingresos por televisación de la SuperLiga, una alternativa era crear un coeficiente a partir de la masa societaria respecto del resto de los clubes, por lo tanto, a menor cantidad de socios, menores ingresos para las arcas de River.

Por todo lo expuesto, concluimos en que las distintas medidas y estrategias adoptadas se convierten en una canibalización del socio. Con el fin de alimentar al colectivo de Somos River, se come la masa societaria. No se trata sólo de un problema de categorización, sino que la proyección indica que este proceso genera inconvenientes recaudatorios, dado que para equiparar los ingresos existentes y proyectados se necesita cuadruplicar las altas en uno para compensar las bajas en el otro.

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Juan Sena

Estudiante de Contador Público (UBA).
Auditor Interno Senior en compañía de Seguros. Músico.
Hincha y Socio de River Plate.
@johnfrguitar

4 comentarios sobre "La canibalización del socio. Por Juan Sena"

  1. Que se vendieran populares al socio para un partido de liga ha sido sin duda el golpe de Knock-out que le dieron al privilegio que tenía históricamente ser socio de River Plate.

  2. Coincido, recorriendo el Club es notorio a simple vista la merma de la masa societaria, cada vez se ve menos gente, los exorbitantes aumentos de cuotas sociales y aranceles, la dalta de inversión en infraestructura en deporte social, la perdida de derechos del socio pleno, el otorgamiento de poder a empleados por sobre socios/dirigentes y TLM espatan a los socios de recursos bajos y medios…de a poco se encamina a un Club elitista

  3. Muy clara la nota. Llegué a la misma pues estaba averiguando para asociarme. Hace rato que adherí a Somos River y concurro siempre a los partidos. Consulta: O sea, ¿Podría asociarme, actualmente, como “Pleno”? Saludos.
    Eloy Vazquez. Músico, docente e hincha de River.

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